El hombre intercambiado

jueves 12 de noviembre de 2009
Hace varios años me anoté en un curso para aprender portugués.

Fue una experiencia muy divertida, el grupo de gente con el que estudiaba era muy alegre. Una de las cosas que mas me gustaron del curso fue conocer a Luis Fernando Verissimo. No personalmente, claro, sino como autor, y disfrutar de algunos de sus cuentos.

Hoy les traigo uno de ellos, traducido por mí (como les comenté, me divertía mucho en a clase, lo cual quizás atentó contra mi aprendizaje)

En este sitio pueden ver la versión original en portugués.



El Hombre Intercambiado

El hombre despierta de la anestesia y mira en derredor. Aún está en la sala de recuperación. Hay una enfermera a su lado. Él pregunta si todo salió bien.

- Todo perfecto - dice la enfermera, sonriendo.
- Yo andaba con miedo de esta operación...
- Por qué? No había ningún riesgo.
- Conmigo siempre hay riesgo. Mi vida ha sido una serie de engaños.

Y cuenta que los engaños comenzaron con su nacimiento. Hubo un cambio de bebés en la guardería y él fue criado hasta los diez años por una pareja de orientales, que nunca entendieron el hecho de tener un hijo rubio con ojos redondos. Descubierto el error, él fue a vivir con sus verdaderos padres. O con su verdadera madre, pues el padre abandonó a su mujer después que esta no supiera explicar el nacimiento de un bebé chino.

- ¿Y mi nombre? Otro engaño.
- ¿Su nombre no es Lírio?
- Debía ser Lauro. Se confundieron en la oficina y...

Las confusiones se sucedían. En la escuela, vivía recibiendo castigo por lo que no hacía. Finalizó el ingreso a la Universidad con éxito, pero no consiguió entrar. El ordenador se habia confundido, su nombre no apareció en la lista.

- Hace años que mi cuenta del teléfono viene con cifras increíbles. En el mes pasado tuve que pagar más de R$ 3 mil.
-¿ El señor no hace llamadas interurbanas?
- ¡Yo no tengo teléfono!

Conoció su mujer por engaño. Ella lo confundió con otro. No fueron felices.
- Por quê?
- Ella me engañaba.(*)

Fue prendido por engaño. Varias veces. Recibía intimaciones para pagar deudas que no hacía. Hasta tuvo una breve, loca alegría, cuando oyó al médico decir:
- El señor está desengañado.(*)

Pero también fue un engaño del médico. No era tan grave. Una simple apendicitis.

- Si usted dice que la operación fue bien...

L enfermera dejó de sonreir.

- Apendicitis? - preguntó, dubitativa.
- Si. La operación era para sacar el apéndice.
- No era para cambiar de sexo?



(*) Juegos de palabras imposibles de traducir para mí: enganar tiene varios significados con los que el autor juega: significa emplear engaños, inducir a alguien a cometer un error o cometer un error involuntario. Por su parte la palabra desenganar puede significar sacar a alguien de un engaño o figuradamente perder las esperanzas (estar desencantado)

Un buen comienzo

jueves 5 de noviembre de 2009
El tendría unos 20 o 25 años. Flaco, no muy alto, usando unos jeans bastante gastados y una remera bastante sobria. Entró al kiosko y se dirigió al rincón donde estaba la estantería de las galletitas.

Recorría con su vista las distintas variedades en oferta cuando apareció ella. Calculo que tenía la misma edad que él. Ni flaca ni gorda, tenía una belleza singular.

Él galantemente dió un paso de lado haciéndole espacio para que ella pueda elegir el paquete de su preferencia, indicándole con la mano que le cedía el lugar.


Ella: No, por favor, estabas vos, fijate tranquilo.

Él, repitiendo el ademán con la mano: No, insisto.

Ella: No, ¿por qué, si estabas vos?

Él: Porque quiero verte sonreir.



Y pensar que hay algunos que dicen que el romanticismo no garpa....

La razón de mi vida

martes 27 de octubre de 2009


Sra Viejex: Mi amor, no arrastres los pies. Mirá como camina la perra, mirá como camina papá, mirá como camina mamá...¿ves? tenés que levantar los pies para caminar.

Yo: jeje, que te mire a vos o a la perra, yo no soy el mejor ejemplo...

Sra Viejex: Si, tenes razón...¡ja, ja! Mi amor, mirála a mamá y a la perra, no arrastres los pies.


Algunos minutos después, este papanatas caía cuan largo es al suelo.
Odio tanto tener razón...

Hablemos claramente

jueves 22 de octubre de 2009
El 19 de octubre de 2009, Viejex viejex@gmail.com> escribió:


Hola princesita: Cuantas cosas pasaron desde la última vez que te escribí! como ya es costumbre, parece, hubo varios cambios en la casa, pero no quiero aburrirte con muchos detalles de eso.

Para el cumpleaños de mamá le regalé una perrita que se llama Lota, que es muy liera como todos los cachorros.

Si, como vos...

Pero ademas de los lios que hace tenía los dientes muy filosos. Ahora ya no, se ve que los desafiló mordiendo a la perra grande, que vivia con los abuelos y después del cumple de mamá la trajimos a vivir con nosotros también. Pobrecita... Le tiene mucha paciencia, pero de vez en cuando la mas grande se cansa y le pone los puntos. A pesar de eso, te aseguro que las dos se quieren mucho.

Pasó también tu segundo cumpleaños, que pudimos festejar en el fondo de casa, después de sacar una cantidad enorme de escombros y todavia falta otro tanto, pero al menos ahora pudimos poner el "chulenco" que nos regaló el tío Ale y un castillo inflable con forma de Bob Esponja con el que se divirtieron muchísimo. Tanto que a pesar que pasaron varias semanas, seguis pidiéndonos señalando la puerta del fondo que te llevemos "a saltar!". Es bastante dificil hacerte entender que eso fue por un dia nomás. En realidad lo que es dificil es conformarte diciéndote eso. Que lo entiendas es imposible.

Estuviste un poco resfriada pero por suerte no fue muy grave, se ve que sos fuerte y resistente al dolor, porque tenias los oidos inflamadísimos y ni te quejabas. Parece que sos insensible como papá...

Estás tan grande, mi amor! Hablas como una cotorra, repetís todo, pero eso sí, con algunos toques muy personales.

Por ejemplo la semana pasada surgió este diálogo entre vos y yo cuando te estaba vistiendo, al tratar de ponerte las zapatillas.


Papá: y ahooooora te voy a poner las zapatíllas en los pies!

Lara: zapato ararababraabara piernas. (*)

Papá: Claro, mi amor, te voy a poner las zapatillas en los pies.

Lara: zapato ararabasorobo barabibiri piernas aserejé

Papa: No, mi amor, estos (señalandolos) son los pies, éste el tobillo, (señalando cada parte), ésta la rodilla, éste es el muslo y toooodo esto (recorriendola toda mientras lo decia) es la pierna, ¿entendés?

Lara: No, papá. Palones(**)









Te amo hasta la locura.
Papá.






(*) para vos las zapatillas, ojotas, sandalias, etc, son lo mismo que los zapatos. Vienen a ser los japoneses de la indumentaria.
(**)Traducción: "No papa, son los pantalones"



P/D: El viernes 23 (es decir en unas 18 hs y unos minutos) publicaré un nuevo artículo en Men in Blog. Vayan y léanlo, no es gran cosa pero es mas beneficioso y divertido que leer el diario, ¡y eso lo leen todos los días!

Simultáneas

viernes 9 de octubre de 2009
Algunos grandes maestros de ajedrez, sino todos, de vez en cuando hacen una exhibición de su poder de concentración y dominio del juego en eventos en los que juegan partidas simultáneas con decenas de jugadores.

Es tal su dominio, que algunos hasta las juegan "a ciegas", esto es, sin mirar el tablero hacen que otras personas les informen las jugadas de sus oponentes y con esa información ellos arman mentalmente la imagen del tablero para poder jugar.


Para alguien como yo, que tiene un dominio rudimentario del juego y una memoria prodigiosa...mente volátil, tales habilidades son asombrosas.






Lo que sigue no quiero que se entienda como un tonto chiste machista: una de las características que mas admiro del cerebro fenmenino es la capacidad de realizar actividades simultáneas con mucha mas eficiencia que los hombres.

Quizás por eso a mi me resulta muy sorprendente que sólo el 1% de los grandes maestros sean mujeres.

Y que nunca haya visto a una realizando este tipo de partidas, que para ellas debe ser lo más sencillo del mundo.

En estas cosas pensaba ayer, cuando esperaba que mi cuñada finalizara una charla con una vecina que según lo poco que entendí es maestra.

La charla en cuestión fue algo como lo que sigue.

Les advierto que es muy dificil reproducir por escrito los diálogos de esta naturaleza:

(Cuñada)
(Vecina)

¡Hola!, ¿sabes? me pregunto Z, del departamento N ¿la de los mellizos? que está necesitando una maestra para el mayor... si la de los mellizos... ¿y como están? porque anda medio flojo en matemáticas.... ¡bárbaro! ¡están preciosos! ganaron peso los dos, por suerte ¿matemáticas de que grado? porque uno de los dos en la panza no crecia lo suf..creo que es de quinto, ¿le puedo dar tu teléfono? parecia que Si, claro, lo tenés? uno en la panza le quitaba todo el alim...si claro, no lo cambiaste no?..todo el alimento al otro y no, es el mismo de siempre por eso no crecía. Hablando de crecer que grande esta tu nena! Uf, esta enorme! no sabes! el otro dia mi marido iba con ella por la calle y un camionero le gritó no sé que barbaridad y casi se agarra a trompadas. Ja! Ja! Ja! Ja! Bueno, te decia que por eso tuvieron que inducirle el parto Que horror! Lo mas gracioso es que la nena le preguntó que por que el camionero le queria chupar las Ja! Ja! Ja! Ja! ...si, un horror, pero gracias a Dios ya están bien...te dejo, me esta esperando mi cuñado. Bueno, le hablas vos a Z? Si. Chau, chau, cariños a tu nena. Y decile a tu marido que no sea tan guardabosques Ja! Ja! Ja! Ja! Ja! Ja!

Inmisericorde

lunes 28 de septiembre de 2009
El momento habia llegado.

Esta vez no podía fallar.

La mera idea de un nuevo fracaso le produjo un incómodo escalofrio que le recorrió la espalda, y un sudor frío.

Aunó todas sus fuerzas y empujó infructuosamente.

¡No, maldita sea, no otra vez!!

Nuevamente se inclinó, tomó una bocanada de aire y conteniendo la respiración volvió a intentarlo.

Nuevamente sin éxito

Presa de la desesperación, no cejo en su esfuerzo sino que tensó hasta los músculos del cuello como si ello le fuera de alguna ayuda, y milgrosamente la resistencia, esta vez, al fin cedió.

Una violenta explosión de placer lo invadió, y luego el esperado y fugaz alivio.

Hasta que el descubrimiento lo sumió en una nueva desesperación.






El cilindro de cartón, inmisericorde, sádico y desnudo, tarde le informó que no quedaba ya papel.

Elegancia

martes 15 de septiembre de 2009
El tipo era lo que yo sospecho es el sueño de toda mujer.

El traje impecable, acompañado de una camisa finísima y una corbata en perfecta armonia,
los lustrosos zapatos, el lujoso reloj y el corte de pelo intachable, daban un aspecto de fina elegancia matizado con un cuidado desaliño en su cuidada barba de dos o tres días.

Por sus movimientos y expresión corporal se lo adivinaba seguro de si mismo, pero no por ello pedante.

Apasionado pero no fanático.

Expresivo, pero no apabullante.

Ella lo miraba embelesada, mientras él, con una voz potente y clara explicaba algo que en mi fugaz paso a su lado no alcance a oir.

Tampoco me interesaba.

Con lo que quedé fascinado es que un tipo así pudiera estar en tan completo control de una situación a todas luces de levante blandiendo entre sus dedos índice y mayor, como lo haría un fumador con su cigarrillo, un chupetín (o si prefiere, un lollipop) a medio terminar mientras gesticulaba.