Yo sé que te parece injusto, arbitrario, despótico, autoritario.
Lo sé perfectamente.
Pero tu error es que esto no es una democracia, ni una dictadura en la que vos sos quien tiene la sartén por el mango.
No. Basta de protestas.
El control remoto lo tengo yo, y si te digo que se acabaron los dibujitos, mi amor, se acabaron los dibujitos.
A dormir, caramba, que son las dos de la mañana.
jueves, 18 de febrero de 2010
lunes, 8 de febrero de 2010
La sabiduria de la naturaleza
Eso que el señor Darwin propagó con el pomposo nombre de la teoría de la evolución, el hombre de a pie lo menciona invariablemente desde hace siglos con el dicho "La naturaleza es sabia", aunque subyace en estos enfoques una diferencia fundamental.
¿Por qué los animales tenemos pestañas en los ojos? Los darwinistas explicarán que los animales que por primera vez las tuvieron, pudieron , entrecerrando los ojos como japonés con fiebre(*), abrir suficientemente los mismos frente al viento sin que se le metieran las porquerías que el viento lleva consigo. De esta manera pudieron morfarse algún bicho sin pestañas, o escapar más exitosamente de aquellos que querían invitarlos a su almuerzo en carácter de plato principal.
Es decir, esa evolución los hacia mas aptos. El hombre simple, como decía antes, sentenciará que la naturaleza es sabia.
¿Por que tenemos cejas? Nuevamente, los partidarios de la evolución dirán que tener la mirada clara aunque estemos sudando a mares, es una ventaja cuando se está escapando de un predador. El hombre común, apelará nuevamente a la sabiduría de la madre naturaleza.
Es decir -y en esto estriba la diferencia fundamental de enfoque- que lo que los darwinistas afirman es que con el paso del tiempo, los seres que mutan y cuya mutación los hace mas aptos para sobrevivir son los que prevalecen y así es que esa rareza termina conformándose en una característica de la especie. El hombre ordinario, por el contrario, cree que la obra de la naturaleza esta acabada, si las cosas son como son es porque la naturaleza entendió que así debía ser y no va a cambiar.
Bien, hecha esta introducción, permítanme transcribir parte de un diálogo que escuché, antes de mi reflexión final:
Interlocutor 1: "...y el médico me dijo que le pusiera esta crema pero que es un tratamiento largo y no se verán resultados hasta los veinte días de tratamiento...pero ya van siete días y está igual, yo no veo que haya mejorado nada..."
Interlocutor 2: "¿pero no te dijo que esperes veinte días?"
Interlocutor 1: "Exactamente. Yo no tengo problema en esperar veinte días, ¡pero en una semana no pasó nada!"
Interlocutor 2: "Es decir, no tenes problema en esperar veinte días si los resultados se ven en siete, ¿no?"
Interlocutor 1: "Claro"
Si algún día un ser humano nace con párpados en los oídos, estoy convencido que la teoría de la evolución será indiscutible. Porque a todas luces, si la naturaleza fuera sabia, ya deberíamos tenerlos.
(*)Me encantaría que esa frase "japonés con fiebre" fuera mía, pero ya no me acuerdo donde la oí, por lo que pido al autor que sepa disculpar este mal homenaje.
¿Por qué los animales tenemos pestañas en los ojos? Los darwinistas explicarán que los animales que por primera vez las tuvieron, pudieron , entrecerrando los ojos como japonés con fiebre(*), abrir suficientemente los mismos frente al viento sin que se le metieran las porquerías que el viento lleva consigo. De esta manera pudieron morfarse algún bicho sin pestañas, o escapar más exitosamente de aquellos que querían invitarlos a su almuerzo en carácter de plato principal.
Es decir, esa evolución los hacia mas aptos. El hombre simple, como decía antes, sentenciará que la naturaleza es sabia.
¿Por que tenemos cejas? Nuevamente, los partidarios de la evolución dirán que tener la mirada clara aunque estemos sudando a mares, es una ventaja cuando se está escapando de un predador. El hombre común, apelará nuevamente a la sabiduría de la madre naturaleza.
Es decir -y en esto estriba la diferencia fundamental de enfoque- que lo que los darwinistas afirman es que con el paso del tiempo, los seres que mutan y cuya mutación los hace mas aptos para sobrevivir son los que prevalecen y así es que esa rareza termina conformándose en una característica de la especie. El hombre ordinario, por el contrario, cree que la obra de la naturaleza esta acabada, si las cosas son como son es porque la naturaleza entendió que así debía ser y no va a cambiar.
Bien, hecha esta introducción, permítanme transcribir parte de un diálogo que escuché, antes de mi reflexión final:
Interlocutor 1: "...y el médico me dijo que le pusiera esta crema pero que es un tratamiento largo y no se verán resultados hasta los veinte días de tratamiento...pero ya van siete días y está igual, yo no veo que haya mejorado nada..."
Interlocutor 2: "¿pero no te dijo que esperes veinte días?"
Interlocutor 1: "Exactamente. Yo no tengo problema en esperar veinte días, ¡pero en una semana no pasó nada!"
Interlocutor 2: "Es decir, no tenes problema en esperar veinte días si los resultados se ven en siete, ¿no?"
Interlocutor 1: "Claro"
Si algún día un ser humano nace con párpados en los oídos, estoy convencido que la teoría de la evolución será indiscutible. Porque a todas luces, si la naturaleza fuera sabia, ya deberíamos tenerlos.
(*)Me encantaría que esa frase "japonés con fiebre" fuera mía, pero ya no me acuerdo donde la oí, por lo que pido al autor que sepa disculpar este mal homenaje.
lunes, 1 de febrero de 2010
Romperse el alma
Me duele.
Acá, justo debajo del sobaco. No, no es muy definido el lugar, no es puntual, me duele la zona que está ahí.
Tampoco me duele todo el tiempo, ni es tan fuerte.
Duele cuando hago determinados movimientos o cuando me da por toser. O cuando inspiro profundo, ¿entendés?.
Supongo que al estirarse la caja toráxica, se mueven las costillas y eso provoque la molestia.
Encima con esta maldita alergia no paro de estornudar...¡ay!, ¡eso si que me duele!
Decime que soy un idiota, que tendría que haber puesto una escalera para subirme, que ya no estoy para treparme como un mocoso, que tendría que tener más cuidado, que me rompí una costilla porque soy tan salame que no puedo romperme el alma laburando sin romperme el cuerpo.
Tenés razón. Toda la razón.
Pero lo arreglé.
Y yo, solamente con eso, me pongo contento.
Acá, justo debajo del sobaco. No, no es muy definido el lugar, no es puntual, me duele la zona que está ahí.
Tampoco me duele todo el tiempo, ni es tan fuerte.
Duele cuando hago determinados movimientos o cuando me da por toser. O cuando inspiro profundo, ¿entendés?.
Supongo que al estirarse la caja toráxica, se mueven las costillas y eso provoque la molestia.
Encima con esta maldita alergia no paro de estornudar...¡ay!, ¡eso si que me duele!
Decime que soy un idiota, que tendría que haber puesto una escalera para subirme, que ya no estoy para treparme como un mocoso, que tendría que tener más cuidado, que me rompí una costilla porque soy tan salame que no puedo romperme el alma laburando sin romperme el cuerpo.
Tenés razón. Toda la razón.
Pero lo arreglé.
Y yo, solamente con eso, me pongo contento.
martes, 19 de enero de 2010
La edad de los por qué
Lara:-¿Po qué cerra puerta, mamá?
Sra Viejex:- Para que no te caigas, mi amor.
Lara:-¿Po qué cerra puerta, mamá?
Sra Viejex:- Para que no te caigas.
Lara:-¿Po qué cerra puerta, mamá?
Sra Viejex:- Para que no te caigas.
...
Luego de algunas repeticiones más, decidí intervenir:
Lara:-¿Po qué cerra puerta, mamá?
Viejex:- Para que no te caigas, Laru, porque si te caés te vas a lastimar.
Lara:-¿y po q....
Antes que pudiera completar la pregunta, la interrumpí:
Viejex:- Porque si te lastimas vas a llorar y a mamá y a papá no le gusta que llores.
Lara:- ¿y...
Viejex:- Y porque si te duele te tenemos que llevar al doctor
Lara:- ¿y...
Viejex:- Y si te pone una venda no vas a poder ir a la pile mañana
Silencio.
Viejex:- ¿Viste?, parece que la técnica de apabullarla con información dio resulta...
Lara:-¿ Y po qué?
Me rindo.
Sra Viejex:- Para que no te caigas, mi amor.
Lara:-¿Po qué cerra puerta, mamá?
Sra Viejex:- Para que no te caigas.
Lara:-¿Po qué cerra puerta, mamá?
Sra Viejex:- Para que no te caigas.
...
Luego de algunas repeticiones más, decidí intervenir:
Lara:-¿Po qué cerra puerta, mamá?
Viejex:- Para que no te caigas, Laru, porque si te caés te vas a lastimar.
Lara:-¿y po q....
Antes que pudiera completar la pregunta, la interrumpí:
Viejex:- Porque si te lastimas vas a llorar y a mamá y a papá no le gusta que llores.
Lara:- ¿y...
Viejex:- Y porque si te duele te tenemos que llevar al doctor
Lara:- ¿y...
Viejex:- Y si te pone una venda no vas a poder ir a la pile mañana
Silencio.
Viejex:- ¿Viste?, parece que la técnica de apabullarla con información dio resulta...
Lara:-¿ Y po qué?
Me rindo.
miércoles, 6 de enero de 2010
Lenguajes naturales
Los lenguajes naturales suelen respetar una ley (llamada Ley de Zipf)según la cual las palabras más frecuentemente usadas son las mas cortas. La explicación de esta ley se basa en la economía lingüística: las palabras que más utilizamos son más cortas y así requieren menos energía, por ello es el uso de una lengua el que acaba por imponer esta ley.
Basados en ese principio, se pueden encontrar artículos que proclaman que el famoso manuscrito Voynich es un libro escrito en uno de estos lenguajes. Lamentablemente nunca me tomé el tiempo para procurarme una copia del manuscrito y mucho menos lo estudié para poder afirmar nada sobre su naturaleza. Hablo con el magro conocimiento que me formé sobre él en base a algunas de las numerosas notas de estudiosos del tema.
Pero volviendo a la afirmación de Zipf, te decía, hija, que en las lenguas naturales las palabras más frecuentemente usadas son las más cortas. Alguno por allí decía que algunas lenguas inventadas como ser el esperanto también la cumplen.
Teniendo esto en cuenta, te ruego, con respecto a las pretenciones de ese muchacho, que uses la palabra "No" como corresponde a una palabra de su magnitud, y la palabra "Si" como si tuviese miles de caracteres.
¿Soy claro?
Basados en ese principio, se pueden encontrar artículos que proclaman que el famoso manuscrito Voynich es un libro escrito en uno de estos lenguajes. Lamentablemente nunca me tomé el tiempo para procurarme una copia del manuscrito y mucho menos lo estudié para poder afirmar nada sobre su naturaleza. Hablo con el magro conocimiento que me formé sobre él en base a algunas de las numerosas notas de estudiosos del tema.
Pero volviendo a la afirmación de Zipf, te decía, hija, que en las lenguas naturales las palabras más frecuentemente usadas son las más cortas. Alguno por allí decía que algunas lenguas inventadas como ser el esperanto también la cumplen.
Teniendo esto en cuenta, te ruego, con respecto a las pretenciones de ese muchacho, que uses la palabra "No" como corresponde a una palabra de su magnitud, y la palabra "Si" como si tuviese miles de caracteres.
¿Soy claro?
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